El año 1972 marcó un punto de inflexión en el desarrollo de las políticas medioambientales internacionales: se celebró en Estocolmo (Suecia) la primera gran conferencia sobre cuestiones relativas al medio ambiente del 5 al 16 de junio, bajo los auspicios de las Naciones Unidas. Conocida como la Conferencia sobre el Medio Humano, o la Conferencia de Estocolmo, su objetivo era forjar una visión común sobre los aspectos básicos de la protección y la mejora del medio humano.

Por eso, el 5 de Junio fue la fecha elegida por la Organización de Naciones Unidas para celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente, cuyo lema para este año es “Sin contaminación del aire”. La contaminación del aire puede parecer un problema complejo, pero todos podemos hacer algo para evitarla. Entender los diferentes tipos de contaminación y cómo afectan nuestra salud y el medio ambiente, nos ayudará a tomar acciones para mejorar la calidad del aire que nos rodea.

La cantidad de contaminación que respiramos depende de muchos factores, como el acceso a energía limpia para cocinar y calentar, la hora del día o el clima. La hora pico de tráfico es una fuente obvia de polución local, pero las emisiones contaminantes pueden viajar largas distancias, a veces a través de continentes, debido a los patrones climáticos internacionales.

La contaminación atmosférica proviene principalmente de las actividades humanas que arrojan una gama de sustancias, tales como monóxido de carbono, dióxido de carbono, dióxido de nitrógeno, óxido de nitrógeno, ozono a nivel del suelo, material particulado, dióxido de azufre, hidrocarburos y plomo, todas perjudiciales para la salud humana. Como siempre, los consumidores individualmente considerados, podemos contribuir a mejorar la situación.

En los hogares

En el interior de los hogares, la principal fuente de contaminación del aire es la quema de madera y combustibles fósiles o basados en biomasa para cocinar, calentar o iluminar. Alrededor de 3,8 millones de muertes prematuras son causadas por la contaminación del aire en interiores cada año, la gran mayoría de ellas en el mundo en desarrollo.

En 97 países, 85% de los hogares ya tiene acceso a fuentes de energía más limpias. Pero aún 3.000 millones de personas continúan utilizando combustibles sólidos y chimeneas para cocinar, calentarse e iluminar. La adopción de estufas o calentadores más limpios y modernos puede reducir los riesgos de enfermedades y salvar vidas.

En el transporte

Por otra parte, el creciente sector del transporte es responsable de casi una cuarta parte de todas las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía, a las cuales se atribuyen casi 400.000 muertes prematuras. Alrededor de la mitad de todas las muertes por contaminación del aire causadas por el transporte se deben a las emisiones de diésel. Por otro lado, las personas que viven más cerca de las principales arterias de tránsito tienen hasta 12% más de probabilidades de ser diagnosticadas con demencia.

Reducir las emisiones de los vehículos es una intervención importante para mejorar la calidad del aire, especialmente en las áreas urbanas. Las políticas y normas que requieren el uso de combustibles más limpios y estándares avanzados de emisiones de los vehículos pueden ayudar a minimizar la contaminación causada por el transporte hasta en 90% o más.

Decide qué acciones vas a tomar para combatir la contaminación del aire, desde la Unión de Consumidores de Extremadura te ofrecemos varias:

  • Utiliza el transporte público, comparte vehículo, muévete en bicicleta o camina.
  • Opta por un vehículo híbrido o eléctrico, y solicita taxis eléctricos.
  • Apaga el motor cuando debas permanecer dentro del auto estacionado.
  • Cambia a sistemas y equipos de calefacción de alta eficiencia para tu hogar.
  • Ahorra energía: apaga las luces y los equipos electrónicos cuando no estén en uso.
  • Reciclar es el mejor medio para contribuir a conservar los recursos naturales, y contribuir a mejorar el aire que respiramos.
  • Priorice por los productos locales, frente a los que requieren transporte internacional.

NOTA DE PRENSA UCE